lunes, 8 de septiembre de 2008

Acerca del GROOMING

“No hables con desconocidos” fue siempre una de las recomendaciones de nuestros padres a la hora de salir de casa. Pero ahora el peligro está dentro de casa, en el computador. Las nuevas tecnologías han generado un cambio en la forma de comunicarnos, establecer espacios virtuales de encuentro, lo que ha traído consigo efectos no tan positivos en algunos aspectos; cientos de pederastas han cambiado los parques por Chat de mensajería instantánea. El grooming o ciber-acoso infantil, viene a definir la nueva táctica con la que pedófilos tratan de contactar a sus potenciales víctimas.
Con las cámaras digitales, scanner y los celulares con cámara, la posibilidad de enviar imágenes personales a Internet es cada vez más accesible para los jóvenes. Situación que se potencia gracias al acceso a comunidades virtuales como Messenger, myspace, Hi5, entre otros, desde donde pedófilos -adultos con inclinación sexual hacia púberes y jóvenes- escogen a través de miles de perfiles a su próxima víctima; especialmente del sector más vulnerable, entre 10 y 15 años. Un espacio ideal para estos acosadores, los que generalmente cumplen con un perfil de entre 30 y 50 años, y aunque aparentan ser normales, son inseguros, inmaduros, con un alto grado de dificultad para establecer comunicaciones y relaciones sociales, además de un grave desajuste de personalidad.

“Si un rancio te acosa… bórralo al toque”

El dato de que el 42 por ciento de los niños se contacta con desconocidos por internet llevó a que el Servicio Nacional de Menores (Sename) creara una campaña antigrooming, dirigida especialmente a ellos. “Si un rancio te acosa en el chat… bórralo al toque”, dice la coloquial frase con la que quieren dar a entender que es peligroso hablar con personas que no conocen. La idea es reenviarla a todos los contactos, para llegar a cien mil niños en un mes y evitar que sean potenciales víctimas de pornografía infantil o acoso.

lunes, 1 de septiembre de 2008

GROOMING

El "grooming" es un delito preparatorio de otro de caracter sexual más grave.
El ciberacoso es voluntarioso e implica un daño recurrente y repetitivo infligido a través del medio del texto electrónico.
El ciberacoso puede también incluir amenazas, connotaciones sexuales.